viernes, 29 de mayo de 2009

...Huele a sexo...



Se encuentran en el pasillo, tropiezan. Ella lo mira, se embarga de su estampa. Él la observa, explota la imagen de su cuerpo en la mirada.

... huele a sexo...

Eje de miradas marcando el centro y ellos girando en opuesta dirección. Toro y matador, banderillas en mano. Observándose, midiéndose.

... huele a sexo...

Los contrincantes se tocan, electricidad en las yemas, atracción instantánea. Círculo ahora punto, y ellos, se besan.

... huele a sexo...

Cornadas de lenguas, espadas las manos clavadas en espaldas sedientas. Ataque fulminante, entrepiernas despiertas.

... huele a sexo...

Punto ahora línea estampada en pared, sus cuerpos se aprietan. Manos mojándose en femenino jugo; dureza palpitante en los roces de ella.

... huele a sexo...

Se abren los espacios, él en sus adentros. Pieles fundidas, húmedos roces, se parten distancias. Embisten sedientos, el tiempo se rompe.

... huele a sexo...

Estallan las lenguas, estallan los sexos. Tiembla el espacio, se derrama el tiempo. Ella es su estampa, él es su deseo.

... huele a sexo...

Regresa la imagen, el punto, el círculo, el eje y el pasillo. Ella en él, él en ella, se llevan el momento, se abre la distancia, se miran las espaldas y caminan.

... y en el ambiente dejan el aroma, el olor del último instante y huele, huele a sexo...

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