viernes, 29 de mayo de 2009

Mi primera vez


Nunca me había atrevido a hacerlo, siempre me cruzaba por la cabeza pero jamás me atrevía, sabía que haría falta mucho coraje, tal vez mucha concentración de mi parte, mucho compromiso y conseguir, sobre todo, mantener mis manos calmas, quietas, ajenas a la excitación terrible del momento.

Ahora justamente me apronto a hacer lo que jamás imaginaba que haría, enfrentando todo contratiempo mental, todo freno corporal, todo desajuste espiritual para poder lograr aunque sea un traguito de eso que tanto ansiaba realizar y tan terriblemente nunca podía….

Me sudan las manos, aunque el frío del aire acondicionado mantenga esta situación bastante controlada, la verdad, pero no puedo evitar el persistente temblor en mis piernas y el corazón acelerado; tampoco el tartamudeo del que soy víctima en este lugar y la falta de aire, pero tengo que hacerlo, tengo que lograrlo…. Nada me va a detener ahora….

La excitación me embarga a tal punto que no sé describir exactamente lo que siento, si júbilo o quebranto, si rabia o un estado de alerta que detesto, sí, lo que más odio tal vez es el estado de alerta constante, durante las horas que estoy aquí, el sobresalto en el estómago, el oírlo todo por miedo a cualquier mínimo cambio, la sensación de montaña rusa que no sabes cuándo diantres va a bajar en esa terrible caída libre masoquista.

Y quién diría que me atrevería tan sólo a pararme en este estado, a verle las caras a los que me rodean como si no estuviera pasando nada, y concentrarme en escribir algo con las manos tan temblorosas y la entrepierna tan contraída, que está contraída y mucho, sintiendo los cosquilleos del sube y baja al que estoy sometiendo a todo mi cuerpo empecinada en que sí, en que un día lo lograré….

Pero lo importante es que esta va a ser mi primera vez, esta ES mi primera vez y no, no tengo mucho más que contar. Simplemente es la primera vez que me atrevo a escribir algo desde un puto avión, siendo diagnosticada del muy moderno término de “panic atack” y teniendo las neuronas todas en guerra contra mi inteligencia y mi razón mientras tiemblo incontrolablemente y cada palabra me cuesta cuarenta tecleos y 60 respiraciones profundas a ver si controlo mi corazón disparado…. Es la primera vez que a punto de un ataque me atrevo siquiera a escribir…

No hay comentarios:

Publicar un comentario